El aumento en los costos de insumos como harina y huevos pone en jaque a las panaderías y podría traducirse en un fuerte incremento en los mostradores.
Los costos en las panaderías no dejan de subir y el impacto en los precios ya se hace sentir. Según advierten desde el sector, el kilo de pan podría alcanzar los $4.000 en los próximos días debido a los aumentos en los insumos, especialmente en la harina y los huevos.
Raúl Santoandré, titular de la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires (Fippba), explicó que la bolsa de harina de 25 kilos aumentó un 10%, mientras que el cajón de huevos pasó de $50.000 a $80.000 en apenas dos semanas. “Estas subas no reflejan los índices de inflación que informa el Indec”, señaló.
A pesar del incremento de costos, los precios al consumidor se han mantenido relativamente estables desde finales del año pasado. Sin embargo, Santoandré advirtió que si esta tendencia continúa, no habrá más opción que trasladar los aumentos al público. “Los panaderos somos rehenes de los proveedores”, sostuvo.
El problema se agrava en el sector de la confitería, donde muchas panaderías han dejado de ofrecer bombones y masas finas por el alto riesgo de pérdida. Cada vez más comercios optan por vender facturas del día anterior a mitad de precio para reducir el desperdicio.
Además, la crisis golpea con fuerza a los establecimientos: desde diciembre, 170 panaderías han cerrado, mientras que el consumo cayó hasta un 45% en algunos casos. En este contexto, los panaderos advierten que sin ajustes en los precios, la supervivencia del sector está en peligro.