Flandria sumó la tercera derrota consecutiva y empieza a precuparse por algunos rendimientos individuales. Fue en el Carlos V con Dock Sud 2-1 y la gente despidió al equipo con silbidos.
Flandria no liga, no es un equipo al que no le generan mucho pero lo paga igualmente caro cuando le llegan. Por errores propios y puntuales, por desaciertos individuales y porque se enreda es su propia telaraña.
Cuando todo parecía encaminarse y se arrimaba con peligro al arco de Dock Sud, un error grosero en una salida de Alejando Gonzalez y una tardía salida del arquero Figueroa, facilitó la definición de Mauro Molina para poner el 1-0.
Haciendo figura al arquero Bustillos, el equipo de Davio chocó una y otra vez hasta que Camacho fue como 9 de área y empató con un certero cabezazo luego de un gran centro de Correa.
La reacción luego del empate fue positiva para Flandria: el travesaño le impidió el gol a Salega, Bustillos tapó un gran mano a mano a Palacio pero Dock Sud empezó a enfriar el ritmo del partido.
Esto desorientó al equipo de Davio, para que en una contra comandada por Franco Mesa, un remate débil y una floja reacción de Figueroa se ponga en ventaja.
Flandria no encontró variantes en la adversidad, se quedó con las manos vacías y con los reproches de la gente que tuvo que afrontar una nueva derrota en el Carlos V.