La Agencia Nacional de Seguridad Vial intensificó los operativos en rutas durante la primera quincena de enero. Detectaron 966 casos de alcoholemia positiva y una suba sostenida de vehículos sin patente visible o adulterada.
En los primeros quince días de enero, los controles de tránsito en rutas nacionales dejaron cifras que vuelven a encender alarmas. Según datos oficiales de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, 966 conductores fueron sancionados por manejar con alcohol en sangre, mientras que 372 recibieron multas por circular sin patente o con el dominio tapado de manera intencional, una infracción que crece verano tras verano.
Durante ese período, la ANSV fiscalizó 231.962 vehículos en 2.913 operativos desplegados en distintos puntos del país y labró 5.085 actas de infracción por incumplimientos a la normativa vigente. La falta más frecuente volvió a ser la alcoholemia positiva, una conducta de alto riesgo que sigue presente en plena temporada turística.
Además, los controles permitieron detectar otras infracciones habituales: 838 sanciones por no contar con RTO o VTV, 586 por no llevar la documentación obligatoria y 586 por no utilizar el cinturón de seguridad. A eso se sumaron 30 actas por uso indebido de banquina, una maniobra peligrosa que suele terminar en siniestros graves.
La “viveza criolla” que sale cara
Entre las faltas que más preocupan a las autoridades aparece el uso de patentes adulteradas o directamente tapadas para evitar las fotomultas. Sogas, cintas, adhesivos, pintura sobre números y letras o directamente la ausencia de la chapa: todas variantes de una práctica cada vez más extendida.
Solo en 2025, la ANSV sancionó 7.235 conductores que circulaban sin patente o con el dominio ilegible en rutas y autopistas. Aunque muchos apuestan a esquivar los radares, la jugada puede terminar en multas millonarias y hasta la retención del vehículo.
La normativa nacional es clara: todos los vehículos —incluidos acoplados y semirremolques— deben llevar las chapas patentes colocadas, visibles, legibles y sin ningún tipo de aditamento. Si un auto circula sin patente o la lleva en un lugar incorrecto, no puede continuar su marcha hasta regularizar la situación.
Multas que llegan a cifras récord
Si bien durante 2024 y 2025 hubo faltantes de chapas metálicas, el Gobierno nacional aseguró que la situación ya fue regularizada. En casos de robo, pérdida o deterioro, está permitido circular con una patente provisoria de papel oficial por un plazo máximo de 60 días.
En los controles que se realizan de manera permanente en todo el país, la falta de patente es considerada una infracción grave. En la provincia de Buenos Aires, la multa por circular sin chapa identificatoria puede alcanzar los 1.807.000 pesos, un monto que busca desalentar una práctica que pone en riesgo la seguridad vial y evidencia, una vez más, que en las rutas el incumplimiento de las normas sigue siendo una constante.